Abuelas y roles de género: La HERENCIA que defines si repetir o romper

Las abuelas han sido históricamente pilares fundamentales en la transmisión cultural de los roles de género dentro de las familias. A través de sus enseñanzas, ejemplos y expectativas, han moldeado generaciones enteras, perpetuando patrones que definen lo que significa ser hombre o mujer en la sociedad. Este artículo explora cómo las abuelas ejercen este papel crucial y de qué manera podemos tomar conciencia para decidir qué aspectos de esta herencia queremos conservar y cuáles transformar.

La transmisión cultural a través de las abuelas

Las abuelas funcionan como puentes entre el pasado y el presente, portadoras de tradiciones, valores y, por supuesto, roles de género. Su influencia comienza desde la infancia, a través de cuentos, consejos y el modelado de comportamientos. Investigaciones recientes sugieren que las abuelas tienen un impacto significativo en la socialización temprana de los niños, especialmente en lo que respecta a las expectativas de género.

¿Cómo se transmite exactamente esta herencia? Muchas veces de manera sutil, casi imperceptible. Un comentario sobre «lo que deben hacer las niñas» o «cómo deben comportarse los niños» durante una comida familiar puede quedar grabado en la mente de un menor. Otras veces, la transmisión es más directa, a través de la enseñanza de habilidades consideradas «apropiadas» para cada género, como cocinar o coser para las mujeres, o reparaciones para los hombres.

Roles de género tradicionales y su perpetuación

Los roles de género tradicionales asignan características, comportamientos y expectativas específicas basadas únicamente en el sexo biológico. Las abuelas, criadas en épocas donde estos roles estaban más definidos y eran menos cuestionados, naturalmente tienden a reproducirlos. Esta reproducción no es necesariamente malintencionada; simplemente refleja el contexto social en el que fueron socializadas.

Máquina de escribir verde y blanca de las abuelas sobre tela negra.

Foto por Markus Winkler en Unsplash

Ejemplos concretos en la vida cotidiana

Imagina una abuela regalando una cocinita a su nieta y un kit de herramientas a su nieto. O corrigiendo a su nieto cuando muestra emociones consideradas «femeninas», como el llanto. Estos actos aparentemente inocentes refuerzan la idea de que existen actividades y emociones permitidas según el género. Datos actuales muestran que estos micro-mensajes acumulativos tienen un efecto profundo en el desarrollo de la identidad.

En muchas culturas, las abuelas son las principales encargadas de transmitir rituales familiares, muchos de los cuales están profundamente entrelazados con roles de género específicos. Desde la preparación de comidas tradicionales (generalmente asignada a mujeres) hasta la toma de decisiones importantes (frecuentemente reservada a hombres), estos rituales normalizan y perpetúan divisiones de género.

Impacto psicológico en las nuevas generaciones

La internalización de estos roles desde la infancia puede limitar el potencial de las personas. Las niñas pueden crecer creyendo que su valor reside principalmente en su aspecto y habilidades domésticas, mientras que los niños pueden aprender a suprimir su empatía y vulnerabilidad. ¿Qué precio pagamos como sociedad cuando la mitad de la población se siente inhibida para expresar plenamente su humanidad?

La psicología del desarrollo indica que las figuras de apego temprano, como las abuelas, tienen una influencia formativa crucial. Cuando estas figuras transmiten expectativas de género rígidas, pueden contribuir a problemas de autoestima, ansiedad e incluso depresión en aquellos que no encajan perfectamente en los moldes tradicionales.

El cambio consciente: romper patrones establecidos

Reconocer el papel de las abuelas en la transmisión de roles de género no significa culparlas, sino entender los mecanismos para poder intervenir conscientemente. El cambio comienza con la conciencia: identificar qué patrones queremos conservar por su valor cultural y cuáles queremos transformar por ser limitantes o injustos.

Romper estos patrones requiere valentía y ofteno significa tener conversaciones incómodas con nuestras abuelas y otros miembros de la familia. Implica cuestionar tradiciones que pueden tener siglos de antigüedad y proponer nuevas formas de hacer las cosas. Pero ¿cómo abordar estos cambios sin generar conflictos familiares innecesarios?

Una estrategia efectiva es enfocarse en los valores subyacentes en lugar de las prácticas específicas. Muchas abuelas valoran profundamente el bienestar de sus nietos. Al conectar la igualdad de género con mejores oportunidades y mayor felicidad para sus seres queridos, es más probable que estén abiertas a reconsiderar ciertas tradiciones.

Estrategias prácticas para una nueva herencia

Transformar la herencia de roles de género transmitida por las abuelas requiere acciones concretas. Aquí algunas aproximaciones prácticas:

  • Diálogo intergeneracional: Crear espacios seguros para conversar sobre cómo los roles de género han evolucionado y cómo afectan a diferentes generaciones.
  • Reinterpretación de tradiciones: Mantener rituales familiares pero adaptarlos para que sean más inclusivos. Por ejemplo, que todos los miembros de la familia participen en la preparación de comidas tradicionales.
  • Modelado de comportamientos: Mostrar activamente alternativas a los roles tradicionales, como hombres que cocinan y cuidan niños, o mujeres que lideran proyectos.
  • Educación consciente: Seleccionar juguetes, libros y actividades para los niños que desafíen los estereotipos de género.

Estas estrategias no buscan erradicar el papel de las abuelas, sino evolucionarlo. Se trata de honrar su legado mientras expandimos las posibilidades para las generaciones futuras.

El rol de las abuelas contemporáneas

Las abuelas de hoy enfrentan un panorama social radicalmente diferente al de sus propias abuelas. Muchas son mujeres que vivieron los movimientos feministas de los años 60 y 70, trabajaron fuera del hogar y cuestionaron los roles tradicionales en su propia juventud. Esta experiencia las coloca en una posición única para convertirse en agentes de cambio rather que en meras reproductoras de patrones.

Abuelas contemporáneas pueden elegir conscientemente qué aspectos de la herencia de género transmitir y cuáles transformar. Pueden enseñar a sus nietas las recetas familiares mientras las animan a perseguir carreras STEM. Pueden consolar a sus nietos cuando lloran y validar su emocionalidad. Pueden, en esencia, crear una nueva herencia que combine lo mejor de las tradiciones con las posibilidades más expansivas del presente.

La relación entre abuelas y nietos ofrece una oportunidad única para la transformación cultural. Es en este espacio intergeneracional donde el pasado puede dialogar con el futuro, donde lo tradicional puede fusionarse con lo progresista para crear algo nuevo y más inclusivo.

Las abuelas han transmitido históricamente roles de género a través de generaciones, moldeando expectativas y comportamientos. Reconocer este papel permite decidir conscientemente qué aspectos de esta herencia conservar y cuáles transformar para crear patrones más equitativos. El diálogo intergeneracional y la reinterpretación de tradiciones emergen como estrategias clave para evolucionar hacia una transmisión cultural más inclusiva.

Imagen de Carolina Herraiz

Carolina Herraiz

Desde que tengo memoria, me ha fascinado descifrar los hilos invisibles que tejen nuestras emociones, decisiones y sueños. Cuando no estoy escribiendo, me encontrarás leyendo algún libro de neurociencia, tomando café de más o con mi amiga perruna Kira

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