El splitting es uno de los mecanismos psicológicos más complejos y desconcertantes que experimentan las personas con trastorno límite de la personalidad (TLP), y su impacto en las dinámicas familiares puede ser devastador si no se comprende adecuadamente. Para los familiares, aprender a manejar estas situaciones no es solo útil, sino esencial para preservar la salud emocional de todos los involucrados y fomentar un entorno de apoyo. En esta guía, exploraremos en profundidad qué es el splitting, por qué ocurre, y ofreceremos estrategias prácticas basadas en enfoques terapéuticos reconocidos.

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¿Qué es el splitting en el TLP?
El término splitting, que podría traducirse como «escisión» o «división», se refiere a un mecanismo de defensa donde la persona con TLP categoriza a las personas o situaciones en extremos opuestos: totalmente buenas o totalmente malas, sin matices intermedios. Esta visión en blanco y negro surge de la dificultad para integrar aspectos positivos y negativos en una misma entidad, lo que genera una percepción fragmentada de la realidad. No es un acto de manipulación consciente, sino una respuesta automática vinculada a la regulación emocional y la identidad.
Imagina un filtro que distorsiona la realidad, amplificando cualidades idealizadas o demonizadas según el estado emocional del momento. Quienes rodean a la persona con TLP pueden pasar de ser considerados aliados incondicionales a enemigos absolutos en cuestión de horas, incluso por motivos aparentemente menores. Comprender que este patrón es sintomático y no personal es el primer paso para abordarlo de manera efectiva.
¿Cómo se manifiesta el splitting?
Las manifestaciones del splitting varían en intensidad y forma, pero suelen seguir patrones reconocibles. En muchos casos, los cambios drásticos en la percepción se acompañan de expresiones emocionales intensas, como ira, idealización, desprecio o abandono. Estos episodios pueden durar desde minutos hasta días, dependiendo de factores individuales y ambientales.
Ejemplos concretos en el día a día
Un familiar puede ser descrito como «la mejor persona del mundo» por un gesto de apoyo, pero horas después, tras un desacuerdo menor, convertirse en «el peor ser egoísta». Otro escenario común es la alternancia entre la dependencia extrema («no puedo vivir sin ti») y el rechazo abrupto («quiero que desaparezcas de mi vida»). Estos vaivenes no solo confunden a los familiares, sino que erosionan la estabilidad relacional.
Impacto emocional en la familia
Para los familiares, el splitting puede generar sentimientos de impotencia, culpa, frustración y agotamiento. La incertidumbre constante sobre el estado de ánimo de la persona con TLP crea un ambiente de walking on eggshells (caminar sobre cáscaras de huevo), donde cualquier palabra o acción podría desencadenar una crisis. A largo plazo, esto puede llevar al desgaste emocional e incluso a conflictos secundarios entre otros miembros de la familia.
¿Por qué ocurre el splitting?
El splitting está profundamente enraizado en la estructura psicológica del TLP. Investigaciones recientes sugieren que se relaciona con dificultades en la regulación emocional, la identidad y el procesamiento de información ambivalente. La persona experimenta emociones con una intensidad abrumadora que dificulta la integración de experiencias contradictorias.
Mecanismos psicológicos subyacentes
Desde una perspectiva neuropsicológica, se han observado diferencias en áreas cerebrales vinculadas al control emocional y la toma de decisiones. El sistema límbico, responsable de las respuestas emocionales, puede activarse de forma hiperintensa, mientras que la corteza prefrontal, que modula dichas respuestas, presenta menor actividad. Esta desconexión explicaría la tendencia a polarizar las percepciones.
Desencadenantes comunes
Ciertas situaciones aumentan la probabilidad de episodios de splitting, como percepciones de abandono (reales o imaginarias), críticas, cambios imprevistos en planes o fechas importantes. Incluso eventos positivos, como elogios o logros, pueden activar miedos subyacentes al éxito o al compromiso, llevando a respuestas contradictorias.
Estrategias prácticas para familiares
Manejar el splitting requiere paciencia, comprensión y herramientas específicas. No se trata de «curar» el comportamiento, sino de minimizar su impacto y fomentar un entorno estable. La consistencia en las respuestas es clave.
Mantener la calma y no personalizar
Cuando ocurre un episodio de polarización, recordar que no es personal evita reacciones defensivas que podrían escalar la situación. Respirar profundamente, tomar distancia momentánea si es necesario, y abordar el tema desde la empatía («entiendo que estés molesto, hablemos cuando te sientas más calmado») puede marcar una diferencia significativa.
Comunicación efectiva durante episodios
Evitar discusiones racionales durante picos emocionales es crucial. En su lugar, validar los sentimientos sin necesariamente aceptar las distorsiones («veo que esto te afecta mucho») ayuda a reducir la intensidad. Frases como «¿qué necesitas en este momento?» redirigen el foco hacia soluciones en lugar de confrontaciones.
Establecer límites saludables
Los límites claros y consistentes protegen tanto al familiar como a la persona con TLP. Decir «puedo escucharte, pero no acepto insultos» define hasta dónde llega el apoyo. Estos límites deben comunicarse con calma y firmeza, nunca como castigo, sino como marco de respeto mutuo.
La importancia del apoyo profesional
El manejo del splitting no debe recaer exclusivamente en la familia. Terapias como la dialéctica conductual (DBT) o la basada en mentalización han demostrado eficacia en ayudar a las personas con TLP a integrar percepciones y regular emociones. La participación familiar en terapia, mediante psicoeducación o sesiones conjuntas, fortalece las estrategias y reduce el aislamiento.
Autocuidado para familiares
Cuidar de uno mismo no es egoísta, sino necesario. El agotamiento emocional limita la capacidad de apoyo. Buscar grupos de apoyo, terapia individual o simplemente tiempo para actividades reconfortantes son prácticas esenciales. ¿Cómo esperar ayudar a otros si nos desgastamos por completo?
Recursos adicionales y lecturas recomendadas
Para profundizar, recursos como NAMI ofrecen información actualizada y guías prácticas. Libros como «Loving Someone with Borderline Personality Disorder» de Shari Y. Manning proporcionan estrategias detalladas para familiares. Recordemos que el conocimiento es una herramienta poderosa para transformar el desafío en oportunidad de crecimiento.

