En sociedades donde el machismo dificulta el bienestar femenino, el autocuidado se transforma en un acto revolucionario que desafía mandatos de sacrificio y abnegación. Este artículo explora cómo las mujeres pueden practicar autocuidado genuino a través de dimensiones emocionales, físicas, mentales y sociales, convirtiendo el bienestar personal en una herramienta de transformación colectiva. Las estrategias concretas presentadas ofrecen caminos para implementar estas prácticas incluso en entornos que las desalientan.